Links
Archives
Y dormiamos tan juntos que amaneciamos siameses, y mediamos el tiempo en latidos.
miércoles, diciembre 29, 2004
Olas gigantes o tsunamis
Yo iba navegando en un barco. Era un barco enorme y a todo lujo. No me podía creer que alguien como yo pudiera haberse subido a ese barco para ese viaje de placer. Disfrutaba como un niño en ese barco y con todas las actividades que en él se daban lugar. Me sentía feliz, muy feliz. Pensaba que quizás esa era la vida que me merecía y aunque había tardado en llegar por fin estaba ahí y yo era el protagonista del viaje. La mar estaba calmada siempre y aunque habia días con pequeñas marejadas no dejaban de ser eso sólo, pequeñas marejadas. Pero un día, un tsunami tremendo volteo el barco, y ese gran barco que tan fuerte y sólido parecía pasó a ser una patera a las ordenes de una ola gigante que lo tambaleaba de un lado a otro hasta que lo soltó boca abajo y el barco reventó al llegar al agua. Los restos del barco se hundieron en apenas segundos y yo quedé en el agua sólo, desnudo y vacio. Tuve suerte de sobrevivir aunque lo primero que pensé es que sería de mi barco. Al poco la mar se calmó y me ví apoyado en un tablero del antiguo barco, en un día soleado y caluroso. Triste de mí, ¿Por qué habia pasado esto? Mi felicidad de había hundido con aquel barco y yo allí sólo con un pequeño resto de ese barco que tanta felicidad me había proporcionado. Los días pasarón y el cansancio hacía mella en mí. Cuando física y psíquicamente no podía más me dejé caer desmayado hacia el fondo del abismo. Toqué fondo y allí desperté y me dije "Aún hay esperanza, tengo un resto del barco y podré ser feliz con ello" Subí nadando muy rápido y al salir a la superficie ví aquel madero a lo lejos. Nadé rápido, fuerte. Creí no llegar pero llegué y me agarré a aquel madero como si fuese lo único a lo que me podía agarrar en aquel gran océano, y ...en esas estamos.